Llevamos la evolución de Aristocrazy a las calles de Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia

Llevamos la evolución de Aristocrazy a las calles de Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia

Llevamos la evolución de Aristocrazy a las calles de Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia

Aristocrazy ha sacado su nuevo morado a la calle. Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia son las cuatro ciudades donde la marca ha presentado ese tono más intenso y más potente, y para llevarlo hasta ahí hemos hecho una pegada de carteles sobre soportes urbanos. Los carteles se han pegado en paneles colocados sobre fachadas de piedra, en sitios por donde pasa gente cada día.

Un color nuevo que pide calle

El morado de Aristocrazy cambia, y lo hace con una idea detrás: “evolucionar no es cambiar, es avanzar sin perder la esencia”. Eso es lo que cuenta la marca en su campaña y eso es lo que se ve en el cartel. El nuevo tono es más fuerte que el de antes, así que pedía un soporte a la altura, con carteles a la vista de cualquiera que pase por delante.

Aquí no vale solo imprimir. Cuando el soporte es la fachada de un edificio, el color tiene que aguantar la luz del sol y las inclemencias del tiempo, y el papel tiene que quedar bien pegado, sin arrugas ni burbujas. Un cartel mal puesto se nota enseguida y el trabajo pierde fuerza.

Cómo montamos una campaña de wild posting

Cada ciudad tiene su ritmo y sus zonas, pero el proceso se parece bastante. Estos son los pasos que seguimos:

  • Buscamos soportes en puntos de paso, donde hay movimiento de gente y el cartel se ve de verdad.
  • Preparamos la impresión para que el morado salga igual de intenso en todos los soportes.
  • Pegamos con cuidado, sin arrugas ni burbujas, para que el acabado quede limpio.
  • Repasamos cada punto al terminar y comprobamos que todo está en su sitio.

La pegada de carteles es un trabajo de calle, así que depende del día, del sitio y de la gente que pasa. Por eso conviene hacer un recorrido antes y elegir bien dónde va cada cartel.

Lo que aporta el street marketing a una marca

El street marketing sirve para algo muy simple: que la marca esté donde está la gente, sin que nadie tenga que buscar nada. En el caso de Aristocrazy, el nuevo morado se ha plantado en cuatro ciudades a la vez y ha convertido la calle en el escaparate de la marca.

Además, la calle tiene una cosa buena: la gente comparte lo que ve. Un cartel bien puesto en una fachada llama la atención, alguien le hace una foto y acaba en redes sin que la marca mueva un dedo.

Si tienes una campaña entre manos y quieres que se vea en la calle, en Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia o donde haga falta, escríbenos y lo montamos.